Mi Luz.
Conozco una
luz hecha persona, una tan radiante
que brilla
por sí sola, cuyo núcleo
empieza en
esa mirada intimidante
así salida de un sueño de Morfeo.
Esos ojos te
harán fluir
como si
todos tus miedos se fueran a derruir
haciendo a tu
oxidado corazón sentir
y a tu orgullo
rendir.
Su luz se
quiere debilitar
porque todos
la anhelan a rabiar
sufro tanto
por no poder ayudar
que mi vida
a cambio daría sin dudar.
Su oscuridad
envuelve rápido
pero ignora
que, como la Luna
ella siempre
ilumina la noche.
Y en su
deseo de desaparecer
me quedo
justo delante de ella
diciendo
palabras para su amanecer:
“Eres Luz,
nadie puede hacerte sombra”.